La manometría esofágica de alta resolución como su nombre indica, mide la presión de las contracciones esofágicas y representa la mejor prueba diagnóstica para explorar y describir la función motora del esófago, cuyas alteraciones están implicadas en el diagnóstico de distintas enfermedades:
Es una prueba que se realiza en régimen ambulatorio, y que consiste en medir el comportamiento de las presiones en la luz esofágica durante 10 degluciones, representando mediante un software la imagen de cada una de las degluciones que posteriormente son interpretadas por el médico que realiza la prueba.
Se realiza introduciendo una sonda de pequeño calibre a través de un orificio nasal, que se progresa mediante degluciones voluntarias y tragos de agua, hasta colocar el extremo final de la sonda a nivel del estómago. La prueba requiere la activa colaboración del paciente, por lo que no precisa de anestesia.
Una vez colocada, la sonda se mantiene durante aproximadamente 20 minutos, tiempo en el cual el paciente deberá realizar 10 tragos (degluciones) de agua u otra solución, tras lo cual se retira la sonda.