Las várices esofágicas son venas, anormalmente, dilatadas que se encuentran en el esófago, por las que circula parte de la sangre que, en condiciones normales, debería pasar a través del Hígado.
La ruptura de las várices produce hemorragias, mareos, debilidades y shock.
Para el diagnóstico de la presencia de Várices Esofágicas es necesaria la realización de una Endoscopía Digestiva.
El tratamiento consiste en inyectar con material esclerosante (esclerosis) o colocar ligaduras que eviten la hemorragia (ligaduras)
La preparación, el tiempo de duración y la documentación del estudio es igual a la de una Endoscopía del Tubo Digestivo Superior. Ver apartado de este servicio para más información.